Los E-BOOK

Los e-books o libros electrónicos son publicaciones cuyo soporte no es el papel sino un archivo informático.

Para definirlo con sencillez, diremos que el libro electrónico es un material de lectura digital que se puede visualizar en un ordenador personal de sobremesa o portátil, o en un dispositivo portátil específico para este fin con una gran capacidad de almacenamiento (de 1.500 a 50.000 páginas) y con la capacidad de descargar nuevos títulos a través de una conexión en red.

Otra de las características de los libros electrónicos es que ocupan mucho menos espacio que un documento convencional y pueden ser enviados a través de e-mail, cargado en un Palm o intercambiado de forma sencilla entre múltiples usuarios.

Se pueden incluir en ellos elementos multimedia, como por ejemplo: sonidos, vídeos, animaciones, etc.

Los libros electrónicos pueden ser utilizados en varios casos. Por ejemplo son útiles para presentaciones corporativas, balances, resumen de cuentas, anuarios, informes confidenciales, documentos de trabajo, libros de texto, manuales de instrucción, publicaciones para profesionales y otros escritos que requieran una actualización y revisión continua.

El funcionamiento de los libros electrónicos no es muy complejo. Estamos en la era de Internet y, como otros medios disponibles en la Web, los libros electrónicos pueden descargarse directamente en un ordenador personal o en un dispositivo de lectura portátil. Leer un libro electrónico es como navegar por Internet.
Cuando un usuario hace doble click en el archivo, el navegador abre la página principal del libro electrónico, que contiene enlaces internos (al mismo archivo) o externos (a Internet). Normalmente en la página principal se presenta un índice de los temas que se tratan en el libro electrónico, de forma que puede ser leído de una forma lineal o no lineal. De esta manera, el lector puede seleccionar las páginas que desea leer con un simple click.

Las capacidades de almacenamiento de los dispositivos dedicados de lectura de libros electrónicos varían, pero se pueden cargar varios textos de 500 páginas en un solo dispositivo. El tamaño de la «página» en pantalla varía de 13 x 18 cm a 20 x 28 cm en dispositivos dedicados, o prácticamente cualquier tamaño en un PC. Para navegar por el texto se pueden usar las barras de desplazamientos, las marcas digitales de página, y las capacidades de búsqueda de texto.

Los libros electrónicos se pudieran clasificar  en diez tipos diferentes. Cada uno dependerá de la clase de información que contiene, las funciones que ejecutan y de los tipos de metáforas que siguen.

  • Libro de texto: Consiste de páginas de textos organizados de forma lineal.
  • Libro parlante: Contiene páginas de información narradas en audio.
  • Libro de imagen estática: Contiene imágenes.
  • Libro de imagen en movimiento: Contiene animación y material de vídeo en movimiento.
  • Libro multimedia: Combinaciones de texto, sonido, imagen, animación y vídeo.
  • Libro polimedia: Contiene diferentes medios para transportar sus informaciones. Puede ser en papel, discos magnéticos, discos ópticos, redes computacionales, y otros.
  • Libro hipermedia: Similares a los libros multimedia pero contienen información que es organizada en una forma no lineal.
  • Libro electrónico inteligente: Emplean técnicas de inteligencia artificial, como sistemas expertos o redes neuronales, que les permiten aprender acerca de sus usuarios y adapta sus comportamientos en varias formas de manera de alcanzar las necesidades individuales y particulares.
  • Libro telemedia: Requiere el uso de facilidades de las telecomunicaciones para proveer características especiales como la participación en teleconferencias, el envío de correos electrónicos, y acceso remoto a recursos como a las bibliotecas digitales.
  • Libro del ciberespacio: Depende del uso de técnicas de realidad virtual para crear al lector simulaciones poderosas y experiencias de inmersión.

El objetivo principal de todo sistema de información destinado a ser distribuido en formato de libro electrónico, es el de contribuir a la solución de un problema determinado. Por eso se debe partir de la premisa de que un libro electrónico se crea para solucionar un problema de información en un área determinada.

De tal manera que el proceso de obtención  de la información  en estos soportes digitales se caracteriza  por:

  1. a)     Navegación a través de los contenidos.
  2. b)     Selección de acuerdo a sus necesidades.
  3. c)     Nivel de interacción que le facilite el aprendizaje.
  4. d)     Respuesta del sistema ante determinadas acciones.
  5. e)     Medio ambiente agradable de trabajar.
  6. f)      Información precisa y concreta.

Es importante el análisis y la evaluación de este tipo de recursos informativos. Como documentalistas y científicos de la información es necesario que conozcamos la variedad disponible de estos sistemas de información disponibles. Esto nos ayudaría para la selección de los mismos, para conocer sus funciones y los servicios que podrían ofrecer a los usuarios.

Presentamos unos criterios básicos para el pre-diseño de un libro electrónico que sirve como metodología para un análisis ordenado y sistemático, de aquellas características esenciales que debería tener el mismo. Con estos criterios en mente se puede iniciar una evaluación de libros en formato electrónico, lo cual nos facilitaría la decisión en el momento de la elección y compra de aquellos recursos que respondan mejor a nuestras necesidades y las de nuestros ambientes de trabajo y estudio. Algunos de estos criterios sólo pretenden imaginar las características que deberían tener sin limitar sus posibilidades. A continuación presentamos algunos de sus criterios:

Un libro electrónico se crea para ayudar a sus lectores a resolver un problema determinado mediante la información. Este sistema debe preparar, tratar y combinar la información del modo más adecuado posible e integrar en otro sistema enfocado a la solución de un problema determinado. Que el usuario la pueda personalizar de la manera más conveniente según su situación particular.

Como dijéramos antes, el objetivo de los libros electrónicos debe ser el de solucionar problemas de información, pero para eso hay que definir el problema que se quiere resolver, así como el entorno de trabajo del usuario en el momento de utilizarlo. De tal manera que lleguemos a conocer los elementos y componentes del problema, las circunstancias y el entorno de trabajo en los que se que presenta, y que el libro electrónico sea susceptible a ser utilizado en todo tipo de circunstancias.

Es importante conocer el usuario a quien estará destinado este producto, aunque la literatura recomienda que no es eficaz enfocarse estrictamente en el usuario ya que se limitarían los usos y las posibilidades potenciales del libro electrónico.

También es necesario conocer el entorno de trabajo en el que se plantea el problema y la manera en que el libro electrónico puede contribuir a su solución; el tipo de información que contiene; y el uso del libro ante problemas de referencia. En otras palabras, hay que considerar la capacidad de integración del libro electrónico con los usos finales que le dará el usuario.

Es conveniente conocer si el uso que le darán corresponde a las necesidades que se encuentran en los diversos entornos de trabajo o si por el contrario, corresponde a un sector específico. Con esto también se tendría que plantear si la información contenida exige alguna forma de actualización regular, con lo que el libro electrónico requeriría una suscripción regular, con todo lo que esto implica, tanto sobre la producción como sobre la comercialización y la distribución.

Hay que conocer la naturaleza y características de la información que el libro electrónico contendrá, sus fuentes, y lo que conlleva la entrada y grabación de la misma. También hay que conocer las fuentes en que se encuentra la información, su naturaleza y disponibilidad.

A modo general, hay que descubrir si la creación de nuestro libro electrónico aporta valor a la información contenida en él, que pueda estar ya contenida en otros formatos. De esta forma se sustenta la razón de ser del libro en formato electrónico.

Hay que plantearse los instrumentos tecnológicos, semánticos y sintácticos que se utilizarían en la producción del libro electrónico. El autor tendría la responsabilidad en la creación de la escritura y los recursos multimedia asociados (entre ellos el sonido, la imagen, la animación y el vídeo) junto a la integración, los inter-enlaces y la sincronización de todos los recursos. Pero para nuestros propósitos se tendría que definir con qué información vamos a trabajar, de qué forma la queremos presentar y tratar, junto a las funciones que le queremos ofrecer al usuario, entonces se estaría en condiciones para analizar las tecnologías disponibles y considerar su mayor o menor adaptación a nuestro problema de información.

El tipo de herramienta que se seleccione dependerá del tipo de documento que se cree y de las actividades para las que sirva, como por ejemplo: memo, carta, correo electrónico, diagrama, página web, artículo de revista, presentación, libro electrónico para ser utilizado en bibliotecas (Hyper-Book), y otros. También es importante mantener una normalización en la preparación de documentos electrónicos. Sin duda, la creación del SGML ha sido un avance, esto asegura que todos los documentos producidos que cumplan con esta normalización sirvan dentro de otras plataformas que también adopten estos acuerdos.

Solo basta señalar que si es cierto la necesidad de trabajo con  la computadora en el desarrollo  exitoso del  proceso enseñanza – aprendizaje en el contexto actual, esto no  constituye una consigna  de trabajo, sino  que se requiere entre  otras cosas, de un análisis pormenorizado  de la tipología y  las características que debe tener  el software educativo de  apoyado  a ese proceso para que realmente  cumpla su objetivo según la necesidad educativa.

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